Desesperadamente

 

Desesperadamente busco
el aroma y el gusto que te llevaste
aquel día inolvidable cuando te marchaste
no me disgusto simplemente te busco
porque sin tu olor y tu sabor nada tiene sazón
y ando en la vida sin son ni ton.

Desesperadamente busco
esa mirada que no me diste
y que siento recorrer mi cuerpo
cuando te imagino Cuando te pienso.

Desesperadamente busco
escucharte en cada momento
en cada ráfaga que sopla el viento
me parece que trae tu voz
desde donde estas,
entonces espérame viento me voy
contigo para escuchar su aliento.

Desesperadamente busco
tus caricias por doquier
donde nadie se imagina hasta allá llegare
desde en la mañana hasta el anochecer
es que no me canso de querer sentir tu piel

Desesperadamente busco
mis sentidos te los llevaste contigo
como quieres que viva sin sentir que vivo
si mi corazón te recuerda en cada latido

 

Me gustaría

Me gustaría...
Que alguien comprendiera
mi manera de ser,
que me conociera realmente,
y que quizás...
Me llegara a querer.

Me gustaría...
Compartir con alguien,
mis alegrías, mis melancolías,
mis risas y mi llanto,
que sepa de mi tristeza,
y que viva mi soledad.


Me gustaría...
Estar con alguien
que entienda mis penas,
mis ganas de reír,
que me haga sentir...
Que aun puedo amar.


Me gustaría
tener a alguien que en mí confíe,
que me enseñe a confiar,
que me dé parte de su tiempo,
que me enseñe a vivir,
y me ayude a olvidar.

 

 

Yatare

 ¿Sabes amigo?, evoco memorias
sobre una mujer de ojos negros,
negros de color del cuervo...
todavía los tengo aquí,
aquí en mi viejo recuerdo.

Añoro su morisca piel,
su nariz ¿era?... ¡un poema!,
y... ¿sus labios? ¡Altaneros!,
altaneros y soberbios
como pétalos de flor.

¿Su nombre? ¡Ya no se!
no lo se, ¡ya no me acuerdo!
pero lo que si recuerdo,
son sus labios carmesí.

¡Tengo muy vagos recuerdos!
¿Mis heridas?, no las tengo,
¿mis heridas?, ¡ya jamás!,
¿o se las llevó el viento
cuando las vieron pasar?

¡Todo se pierde en él tiempo!,
no lo recuerdo muy bien,
¿no se si en verdad me quiso?,

¿o no se si me engañó?,
¡la verdad, ya no me importa!,
por los recuerdo de hoy.

Evoco también mi amigo
su larga cabellera bruna,
que era espejo de la luna,
que la solía reflejar.

Otra cosa que no olvido
en mis noches de locura,
siento su tibia ternura,
por debajo de mi piel.

Voy recuerda y recordando,
¡Ya no se!, ¡ya no me acuerdo!,
pero lo que si recuerdo
¡son los besos que le di!

¡Esos!, los llevo en el alma,
ahí se quedan ya presos
¡dentro de mi mente loca!
llevándolos a mi boca...
si esta solo el corazón.