Otoño... Alfombran el suelo las hojas del cercano árbol cubriendo de tonos ocre y siena los reflejos en los húmedos adoquines. La farola, el banco en el parque, entre las caídas hojas, se desplaza lentamente una babosa, sabe que es vulnerable y sensible a los cambios de su pequeño hábitat, esta noche esta más oscura.. Hay una sombra. Endereza su cuerpo y ve el motivo, una persona esta sentada de espaldas en el banco solitario.
Uno mas piensa y sigue su camino, de pronto cae de lo alto un anillo dorado se acerca cautelosamente ve un nombre y una fecha grabado en su interior lo arrastra a su morada y lo guarda junto al otro suyo también grabado. Siente curiosidad y vuelve subiendo por la pata del banco para ver al desconocido que se desprendió de su anillo. A medio camino se cruzan las dos miradas el hombre sonriendo le pregunta: -¿Que tal bichito? La babosa le responde - Buenas noches ¡Guau, que susto! Respingó él -SSS... no te alarmes por favor, tiraste tu anillo como yo hice un día, me convertí en babosa a fuerza no ser amada ahora ya olvidé amar y no lo necesito. Mi misión contigo es que no te conviertas en alguien como yo, Si quieres seré tu amiga puedes llamarme Elsa más nunca nunca me beses por favor. El se llevo la mano a la nuca y le falto poco para jurar que nunca le daría un beso a una babosa.
Pasaron los días... Cada noche se encontraban los dos en el banco del parque... Cómo temía él que un día no regresara que la mataran o se fuera de su lado, una noche vio llegar a Elsa muy seria y le dijo que no le convenía esta relación con un humano como el que no se sentía libre de pastar pero la verdad era que empezaba a amar y quería ser amada.( Sin duda era el temido adiós.)Triste el humano repuso -Ve en paz no te seguiré, sé libre, tu bien es mi bien, babosita ... Si un día te sientes sola será porque tú lo quieras yo te esperaré Elsa ...babosita mia, y cercando sus labios sin sentir repulsión poso un leve beso En aquel momento mágico la babosa se transformó en una hermosa mujer de negros e intensos ojos que tomó sus manos con un delicado beso... se miraron en silencio diciéndose tantas cosas...
Otoño...reflejos de plata tonos ocre y siena de hojas secas cubren los húmedos adoquines, dejando atrás el banco una farola y el parque mientras sus pasos se alejan...